¿Qué hago si tengo fiebre al regreso de un viaje?
Los viajes son muy placenteros pero a veces nos juegan una mala pasada. Los viajes internacionales cada vez se producen a zonas más recónditas e inexploradas, por lo que el contacto del viajero con la naturaleza es más estrecho.
Como ya hemos dicho en otras ocasiones, antes de partir de viaje, es muy importante comprar los vuelos, planear el itinerario, hacerse el visado, cambiar el dinero moneda local, enterarse del tipo de enchufe en destino, y por supuesto, acudir a la consulta del viajero. Todos sabemos que la salud también viaja y que mejor forma de hacerlo que recibiendo información de un médico especialista en vacunación internacional y medidas preventivas para evitar contraer enfermedades.
Aún así, en algunas ocasiones, a pesar de haberse vacunado de todo lo recomendado, haber tomado las pastillas frente a la malaria y haber cumplido el decálogo para evitar la diarrea del viajero, la fiebre aparece no solo para quitarnos nuestro bienestar y disfrute del viaje si no para llenarnos de temor ante el posible diagnóstico.
La fiebre en si misma no es mala. Es una defense que ofrece nuestro cuerpo frente a las infecciones, pero debemos estar alerta cuando aparece durante o tras un viaje a destino tropical y consultar de manera urgente. La mayoría de las veces la fiebre se puede deber a infecciones respiratorias y/o gastroenteritis, pero debemos tener en cuenta que pueden ser otros patógenos endémicos de estos países los responsables del proceso febril.
La malaria es la enfermedad infecciosa que más muertes causa en África. Hayamos o no tomado las pastillas para la malaria durante el viaje, si hemos visitado una zona donde hay transmisión de malaria, deberemos hacernos la prueba frente a la misma. Obviamente, la posibilidad de desarrollar la enfermedad, es muchísimo menor o improbable si hemos tomado de forma correcta la medicación, que si no la hemos tomado. El periodo de incubación de la malaria, es decir, el tiempo transcurrido entre la picadura de un mosquito y la aparición de síntomas es de al menos 7 días, por lo que si desarrollamos fiebre en el día 4 del viaje, podemos estar bastante seguros de que la causa de nuestra fiebre, no es malaria. La sospecha de tener malaria es una urgencia médica y se debe consultar lo antes posible. La malaria tratada a tiempo se suele curar en pocos días, sin embargo, si se deja evolucionar puede ser una enfermedad muy grave.
Otra causa de fiebre durante el viaje por la que se debe estar alerta, es el virus del Dengue. Se transmite por la picadura de mosquito y puede llegar a ser muy postrante. Es conveniente hacer un seguimiento médico durante la fase aguda de la enfermedad para paliar las posibles complicaciones que se pueden desarrollar como son la bajada de plaquetas o la aparición de derrame pleural.
La disentería, las neumonías, los abscesos, son causas de fiebre que cuanto antes sean valoradas y tratadas, mejor evolución y más rápida curación tendrán.
Así que recuerda, si tienes fiebre durante o en las siguientes semanas tras tu viaje, consulta con un buen especialista en patología importada.
¡Buen viaje!
Fdo: Marta Arsuaga
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